SOBRE LA SUPERLUNA DE SANGRE AZUL QUE APARECERÁ EN LA CDMX

Por primera vez en 150 años coincidirán en el cosmos tres asombrosos eventos lunares, incluido un Eclipse.

 

La Luna absorberá todos los amaneceres y todos los atardeceres de la Tierra…

El 31 de enero de 2018 el cielo de la Tierra ofrecerá un verdadero festín astronómico. Por primera vez en un siglo y medio nuestro satélite protagonizará tres fenómenos distintos que aunque normalmente suceden por separado, por una noche coincidirán en el horizonte. En un mismo momento habrán: un Eclipse Lunar, una Súperluna y una Luna Azul.

Para empezar a explicar este maravilloso acontecimiento, tendríamos que decir que  según los expertos en el universo, en su interminable viaje alrededor de nuestro planeta cada año la Luna repite una serie de ciclos capaces de transformar su distancia, su color y  nitidez.

Uno de estos momentos sucederá en unas semanas, cuando nuestro satélite pase por el punto de su órbita y momentáneamente se acerque más al planeta azul. Este evento lógicamente la hará parecer enorme y más luminosa. Por unas horas el astro grisáceo se convertirá en una Superluna. Esto hará que se vislumbre 30% más grande y 15% más brillante.

Pero además de aparecer inmensa en el firmamento, en esa mágica noche la Superluna tendrá un rostro rojo. Pues al mismo tiempo, la Tierra se interpondrá entre el Sol y nuestro satélite, propiciando así un Eclipse Lunar. Durante este espectáculo cósmico la cara visible de la Luna tendrá un asombroso tono rojizo producto de todos los atardecer y amaneceres de este lugar.

Por si todo lo anterior fuera poco, además, el 31 de enero ocurrirá un acontecimiento que los astrónomos conocen como Luna Azul. Este fenómeno no tiene nada que ver con el aspecto del satélite sino con el calendario; ya que todos los años se  tiene calculado que la Luna Llena aparezca sólo una vez al mes, sin embargo, en 2018  los terrícolas podrán apreciar nuestro satélite en todo su esplendor en dos ocasiones distintas, algo que pasa cada 3 vueltas al Sol.

Esta triple coincidencia será visible en todos los lugares del Mundo. En nuestro continente, por ejemplo se podrá observar antes del amanecer. Según los cálculos se podrá ver mejor en Norteamérica y por primera vez en mucho tiempo, en nuestra capital habrá oportunidad de apreciarla a simple vista sin la necesidad de un telescopio y sin nubes que entorpezcan la fiesta astronómica del 31 de enero.

Alguna vez la poderosa Virginia Woolf escribió “Sólo el cielo sabe por qué lo amamos tanto”. Quizá esta  poética frase se materializará la madrugada en la que enero se convierta en febrero.

Mientras tanto, mientras llega la delicada Superluna roja, aquí les dejamos una sonata de Beethoven…

 

Fuente: mxcity.mx