Si amas tomarte selfies, esto es lo que debes saber

En la mesa de aquel lugar un religioso, un científico y un filósofo discutían acaloradamente temas existenciales; hasta que un “alguien”, harto de la situación gritó: – ¡Hey ustedes! Dejen ya en paz eso y hablen de temas más importantes- ; uno de ellos y en tono sarcástico preguntó:        – ¿¡Ajá! Y qué propones? -, aquel hombre lo miró con los ojos desorbitados y respondió: – ¡No sé!, de algo… lo que sea… como por ejemplo ¿quién le dio la llave del salón de los espejos a Narciso?… – En ese instante aquellos tres hombres que se mofaban a gusto, cayeron en un silencio sepultural sin decir más durante la noche…

 

Quizá Charles y Vincent Chevalier (considerados los inventores de la cámara fotográfica) jamás imaginaron los alcances que llegaría a tener aquel invento que materializaron en 1826, y mucho menos visualizaron la transformación a la que sería sometida, ya que pasaría de ser un aparato enorme y estorboso a caber en la palma de una mano o incluso en la punta de un dedo; la cámara fotográfica es un artilugio que utilizamos cotidianamente para capturar algunos de los mejores momentos de nuestras vidas: un paisaje, una reunión familiar, a nuestras mascotas, la luna, una flor, pero sobre todo a nosotros mismos, acción que se ha popularizado en los últimos años con la modernización de las cámaras a través de la “Selfie”.

 

Ahora bien, si tratamos de entender la palabra “Selfie” encontraremos que es un término anglosajón acuñado principalmente en el breviario cultural de los millennials y es sinónimo de autofoto o autoretrato. El universo de las autofotos no ha parado de crecer desde aquel lejano 1839, año en que de acuerdo a la web británica Mirror News, fue tomada la primer selfie por Robert Cornelius, químico amateur y aficionado a la fotografía, hasta nuestros tiempos.

 

A fin de que comprendamos la importancia que han adquirido los autoretratos en nuestra cotidianeidad, es relevante mencionar que el término fue elegido “palabra del año 2013” en la lista que anualmente compila el diccionario de Oxford.

 

 

La moda de este tipo de fotos ha inundado las redes sociales sin dejar a nadie indiferente: celebridades, políticos y personas comunes se han sumado a la tendencia, llenando las comunidades sociales con este tipo de imágenes. Tanta importancia han tomado en la cultura pop actual, que ha inspirado algunos estudios e investigaciones, de los cuales destacaremos dos:

 

  • El primero es un estudio realizado por el Instituto Tecnológico de Georgia y Yahoo Labs donde ejecutaron el análisis de 1,1 millones de fotos de la aplicación social Instagram que fueron escaneadas mediante un software de detección de caras. El análisis de las fotografías determinó que las “selfies” tenían un 38% más probabilidad de recibir “me gusta” que las fotos sin rostro de otro tipo y además tenían el 32% más de posibilidad de ser comentadas.

 

  • Por otro lado existe otro estudio realizado por los investigadores de la Universidad Estatal de Ohio donde aseguran que las personas amantes de las “selfies” son más propensas a mostrar signos de psicopatía y narcisismo que el resto de la población.

 

“… Eso tiene sentido porque la psicopatía se caracteriza por impulsividad. Ellos van a ajustar las fotos y ponerlas en línea de inmediato”, aseguró Jesse Fox (Investigador en jefe del proyecto). “Ellos quieren verse a sí mismos. Ellos no quieren gastar tiempo de edición.”. Lo anterior es referido a, como se mencionó anteriormente, existen dos tipos de personas amantes de las “selfies”: 1. Los que pasan mucho tiempo editándolas (narcisismo) y 2. Los que simplemente publican sus “selfies” sin editarlas (psicopatía).  (fuente: www.muyinteresante.com)

 

Pero estos datos tampoco son para alarmase ni para preocuparse de más, ya que la investigación a la que se hace referencia mostró que los resultados se encontraban dentro del rango normal y no reflejaban en realidad ningún trastorno psicológico, así que sin ningún problema podemos seguir disfrutando de ese maravillo placer que nos proporciona el haber tomado una excelente “selfie” en nuestra mejor pose.

 

En definitiva, en algún momento de nuestras vidas nos hemos tomado tantas selfies como sean necesarias hasta encontrar la indicada y que nos ayude a satisfacer ese ligero grado de narcisismo y psicopatía que todos padecemos. Y tú ¿cuántos autoretratos necesitas para sentirte a gusto?.