¿Qué es peor, beber o fumar? Conoce la respuesta

Fumar nicotina o consumir alcohol, lo primero que hay que saber es que ninguna de las dos opciones es saludable, ambas provocan consecuencias negativas sobre todo a largo plazo, sin embargo, podría decirse que una de estas opciones es peor.

Adicción

Cuando se trata de cuál es el vicio más adictivo, el tabaquismo resulta ganador, la nicotina hace del cigarro la tercera sustancia más adictiva del mundo, según un estudio realizado por especialistas en adicciones liderado por David Nutt.

Esto se debe a que el principal componente del cigarro, la nicotina, se guarda en el cerebro de inmediato, acostumbrándolo a ciertos niveles de esa sustancia, por lo que al intentar eliminar el hábito, provoca ansiedad y malestar en las personas.

Pero el alcohol no se escapa de esto, según el mismo estudio de Nutt, esta bebida es la quinta sustancia más adictiva. El alcohol fomenta la producción de dopamina en el cerebro (hormona del placer) y mientras más se consuma, mayor es la producción de esta hormona.

Sin embargo, la mayoría de las personas suelen tomar alcohol solo en eventos sociales, mientras que la mayoría de los fumadores, consumen tabaco diariamente.

Enfermedades

Y ahora, ¿qué o cuántas enfermedades puede causar el consumo de cada uno? El alcohol está asociado con hasta más de 200 enfermedades y trastornos, que en su mayoría afectan el hígado, puede provocar anemia y hasta problemas en las articulaciones.

Por su parte, el tabaco genera consecuencias graves en el sistema cardiorrespiratorio y vascular, es decir, enfermedades respiratorias y del corazón.

Además, el tabaco está relacionado a ser un agente activo en 11 tipos de tumores, desde la cavidad oral hasta la próstata, también trae complicaciones sexuales como disfunción eréctil en hombres y dificultad de embarazo en mujeres.

Cancerígenos

Y es que el cáncer lamentablemente no podía faltar en las consecuencias de estas sustancias, y es que ambas, son capaces de desarrollar esta grave enfermedad.

Según un estudio de la Carga Mundial de Enfermedades, el alcohol aumenta las probabilidades de cáncer en todo el sistema digestivo, otras investigaciones lo relacionan a cáncer de páncreas, próstata y estómago.

Sin embargo, un estudio realizado en el 2013 afirma que el consumo moderado de alcohol podría ayudar a prevenir el cáncer en células renales.

Por su parte, el tabaco está ligado al 40% de los casos de cáncer que se producen, según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), casi 9 de 10 cánceres de pulmón es por fumar.

De hecho, el cigarrillo afecta también a las personas de alrededor, denominadas fumadores pasivos, quienes también podrían ser víctimas de estos cánceres.

Muertes

Y como no podía ser peor, ambas sustancias son causantes de grandes cantidades de muertes. Cifras publicadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2017, exponen las siguientes estadísticas.

El alcohol, según la OMS, es responsable de 3,3 millones de muertes anuales en el mundo, mientras que el tabaquismo es la principal causa de enfermedades y muertes evitables del planeta.

La OMS asegura que el cigarrillo provoca 7 millones de muertes al año, de los cuales aproximadamente 890.000 son fumadores pasivos, igualmente, genera hasta 1,4 billones de dólares en gastos para la salud.

Así que, para concluir, podemos asegurar que tanto el alcohol como el cigarrillo son altamente tóxicos y provocan graves consecuencias en el organismo, relacionándose con el cáncer y  generando 10,3 millones de muertes en conjunto.

Sin embargo, para poder dar un veredicto a la interrogante, el alcohol parece ser menos nocivo que el cigarrillo siempre que se consuma en bajas cantidades.
De hecho, beberlo moderadamente trae algunos beneficios y resulta menos adictivo que el tabaco, que sin importar cuánto se consuma, es igual de grave.

 

Fuente: culturizando.com