López Obrador minimiza a Pejeleaks y desdeña a Mancera. Proceso

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, minimizó los señalamientos de presuntos vínculos con el narco, que le atribuyó Pejeleaks.

“Como dicen los jóvenes: ya chole”, bromeó López Obrador durante su visita a Santiago Ixcuintla, Nayarit.

Pejeleaks anunció, a través de una supuesta editora, que el próximo lunes emitirá un reportaje donde se acredita que el candidato tiene relación con el hampa. Lo que hasta ahora se conoce sólo así, como Pejeleaks, lleva varios meses emitiendo contenidos con escaso rigor periodístico sobre el tabasqueño y sus allegados, así como una campaña negra en mobiliario urbano.

“Soy el principal cliente de la oficina de espionaje de Gobernación. Ahora que voy a triunfar, una de las primeras cosas que quiero hacer, eso sí por curiosidad social, como investigador que soy, quiero ir a ver mi expediente ahí en el Cisen. Le voy a sacar una copia porque es un documento histórico, llevan como 40 años investigándome”, ironizó.

Además, aseguró que, dentro de ese cuerpo de inteligencia, hay personal que simpatiza con su movimiento, “una garganta profunda” que recientemente le hizo llegar un documento de mil cuartillas cuyo contenido es similar a lo que Pejeleaks está divulgando en su contra.

López Obrador estuvo hoy en Nayarit y Sinaloa, donde refrendó sus ofertas de campaña, señaladamente en materia agropecuaria, luego de que un contingente de productores de frijol le saliera al paso para exponerle su problemática.

Sin embargo, la jornada estuvo plena de incidentes más relacionados con el ámbito político, pues además de sus reacciones sobre los dichos de Pejeleaks, por la mañana, Marcelo Ebrard y Miguel Ángel Mancera se encontraron en un restaurante, pero no se saludaron, de acuerdo con los reporteros de El Universal que estuvieron presentes en el momento.

Más tarde, expuso:

“No tengo relación con ellos, estaba ese restaurante lleno de gente que no me cae bien… o sea, yo no odio a nadie, pero hay unos que de plano… Yo creo que traicionó al pueblo de la Ciudad de México y por eso me fui a desayunar a otra parte, para no verlos porque, además, es la hora del desayuno, se está uno levantando, va uno a comer, e imagínese, cuando menos que tenga uno un panorama distinto, que pueda uno comer tranquilamente”.

López Obrador siguió su gira por Sinaloa por la tarde, donde fue recibido por la concentración más grande desde el arranque de campaña. (Con información de Germán Canseco).

 

[Fuente: Proceso.com.mx]