Fragmentos de memoria cultural en Huatulco

Navega, velero mío
sin temor,
que ni enemigo navío
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.

José de Espronceda

 

Ha pasado el tiempo en el paraíso y, de manera esporádica, Huatulco ha sido escenario de iniciativas culturales que desean que la vida del destino turístico vaya más allá del beneficio al sector. Aquí, el lenguaje del arte, como el olor a mar, va y viene, pero quiere permanecer, quedarse en el aire a través de la voz literaria, la música, la danza, la fotografía, el cine, la pintura…

Como lo hace la brisa marina, poco a poco, los discursos lejanos y próximos y la cotidianeidad, desde prácticas artísticas, han impregnado el sentido de lo social, han penetrado la cultura huatulqueña, poco a poco, también, con movimiento abisal.

En este desarrollo turístico-municipal incipiente, todo lo que hacemos sus habitantes, reunido como una ola que remonta su corriente antes de reventar, lo llamamos cultura. Pero en la actualidad somos tan diversos y de tantas partes que ya es necesario pensar diacrónicamente la elaboración de ese oleaje.  Custodios del patrimonio histórico local son las fuentes vivas, los profesores Raúl Matadamas, Nahui Ollin Vázquez y Gonzalo Vázquez Rosas (fundador del Consejo Histórico y Cultural Huatulco).

Nombres como Carminia Magaña, Leonardo Da Jandra, Pepe del Signo, Fernando Amaya y Salvador López Toledo, entre otros, hablan de una memoria a rescatar acerca del fomento a la expresión artística en el paraíso pues, con su empeño se mantuvo el fuego y se protegió el coral, que actualmente nos sostienen y justifican para alojar iniciativas de eventos en la comunidad.

De esos y otros impulsos vitales y estéticos –que valdría la pena investigar con mayor profundidad–, se puede mencionar a algunos protagonistas de la historia presente; suma de voluntades con atención en la cultura y el arte en Huatulco. En el contexto del Primer Encuentro de Poesía y Pintura en el Mar, 2018, se hace pertinente una breve referencia al pasado, específicamente del campo literario, con el fin de establecer un primer registro del fenómeno, que haga las veces de faro:

 De manera independiente a cualquier institución, el maestro Francisco Amador creó el espacio virtual en facebook “Escritores de Huatulco”, plataforma desde donde ha convocado a charlas literarias junto con colegas del circuito. Destacan sus dos libros de narrativa de ficción: Valeriano Vergara y Relatos Biker, por mencionar algo de su diligencia en las letras, la docencia y el activismo.

En publicaciones periódicas, llegó el swell de la Revista Rappala, de Bruno Rodríguez, que trajo novedad a los sentidos de los lectores mediante la presentación de un estilo irreverente, la combinación experimental de textos y temas con lenguaje vigoroso, imágenes blanco y negro, de aspecto artesanal, manual, y una larga lista de canciones por cada número. Como una bocanada de aire llegó la revista Revelación, la primera en formato industrial, impresa a color, institucional y con proyección vía internet, ocupada de dar cuenta del acontecer del municipio, así como las colaboraciones de especialistas y ciudadanos, y con ello, la difusión de noticias, notas y columnas culturales. Entre sus fundadores: Yamurith Gallegos, Guadalupe Pérez, Emmanuel López; su continuadora, Itandehui Vera; la mayoría de ellos con trayectoria en producción y difusión de video. Caso ineludible es la revista mensual The Eye, de Jane Bauer (también propietaria de Café Juanita), que desde el 2011 se dirige a la comunidad angloparlante mayoritariamente canadiense y de Estados Unidos (residentes y turistas), con tiraje en versión impresa y electrónica, más destinada a difundir el disfrute y reflexión de la vida en México, Oaxaca y Huatulco, en forma de editorial, artículo, relato, con eventuales recomendaciones de libros.

Ya mar adentro, con más de cuatro años de gestión permanente, Casa Colectivo Tilcoatle ha sido sede de presentaciones de libros, revistas, lecturas; ahí se fomenta la exposición y el comentario sobre productos culturales de cine, fotografía, música, literatura, pintura, video; ofrece su propia biblioteca, da talleres, es un lugar para la práctica de yoga, es un foro… En Chacáh #410, los poetas como Iban de León han dado clase, han platicado con sus lectores, han difundido su quehacer. En su visitada sala de exposición, la comunicadora y actriz, Julieta Valadez, actuó en la puesta en escena Viva la vida; ahí mismo, cada miércoles el Cineclub Verde Vivo ha proyectado películas clásicas y recientes de cine de arte.  In situ, la casa apoya la cultura alternativa y la preservación y difusión de prácticas y conocimientos ancestrales con sentido identitario. Actualmente, en este domicilio, se imparten clases de literatura y teatro desde el punto de vista de la crítica, para contribuir a la sinergia formal para la permanencia de estos ámbitos en la comunidad; Tilcoatle ofrece estas dos actividades que anteriormente han venido dándose en la Universidad y en las escuelas de educación media y media superior, así como en la Casa de la cultura municipal, Prof. Dula Amparo Carmona Coello; sobre todo como parte de la iniciativa de profesoras y profesores que han reconocido el valor de la educación artística en la comunidad, para el desarrollo de los individuos y para la formación de ciudadanía. Más, las casas como las almejas abren sus puertas al mundo, y con Jesús López Aguilar y Eusebio Villalobos, Casa Tilcoatle ha extendido su participación cultural llegando a espacios como el Parque central de La crucecita, el Mercado Orgánico Huatulco, el Bar Pub Agua Bendita, Plaza El Rosario y las canchas del H3. En el sector U2 Norte, el Parque Biblioteca Huatulco del Club Rotario se ha convertido en puerto seguro para la llegada de chicos y grandes interesados en la lectura, los cuenta cuentos, cursos de lenguas extranjeras y cine infantil. Con cierta frecuencia, reciben donaciones de libros, por lo que su acervo crece continuamente; también la Biblioteca Municipal José Vasconcelos, ubicada en La crucecita, ofrece de manera gratuita su colección bibliográfica, a la que se suman las bibliotecas del Instituto de la Juventud de Santa María Huatulco, la de la Universidad del Mar y la Biblioteca ambulante Rius, de Migzar Merodio.

 

 

Café Huatulco y el Mercado Orgánico Huatulco (MOH), ubicados en la misma plaza de la bahía de Santa Cruz, han dado espacio a la presentación de teatro ambulante, cuenta cuentos, lecturas en voz alta, conciertos, venta e intercambio de libros, etc. Ahí, la gente puede toparse casualmente con el escritor español Reza Emilio Juma, quien suele ser un visitante asiduo de este municipio. A unos metros, la cafetería Niko’s se estableció como un espacio de lectura, música, pintura y café orgánico; feliz combinación con la extraordinaria hospitalidad de sus anfitriones. La cultura del café y la lectura, para locales y extranjeros, en la Crucecita, se ha ubicado en Porto y en Casa Mayor.

Por mi parte, he conocido y, en algunos casos, participado en la historia de estas faenas. También, en la Universidad del Mar, durante once años como profesora-investigadora, ejercí una labor formativa y crítica en el estudio de géneros narrativos, la producción literaria, la lectura de relatos en voz alta, el análisis y comentario de textos periodístico-literarios; al mismo tiempo, que dirigí una decena de obras teatrales nacionales de dramaturgos reconocidos, junto con generaciones de universitarios valientes. Con ellos, se participó en el 1er Mercado Cultural, en el Parque Rufino Tamayo, en el año 2013; posteriormente, se organizaron eventos como “Alza la voz” y “Tenemos algo que decir”; se puso en línea el trabajo periodístico cultural del grupo “Huatulco Tecnicolor” y se elaboró el libro inédito Minificciones oaxaqueñas. Siempre sobresalieron los estudiantes con talento, como Samuel Elí Velásquez y Axel Yair González, quienes han producido y difundido sus escritos literarios por medios electrónicos y, hasta hoy convergen con colectivos de jóvenes creadores de otras latitudes; como también está el caso de Erika Greco, cuya voz y conciencia apoyan la cultura a través de la radio.

Ya en 2018 y externa a la universidad, inicié un camino independiente para retomar proyectos que tienen que ver con mi visión de mundo, como: 1) la Propuesta para un proyecto de arte, cultura y educación, basado en la resiliencia y la sustentabilidad, para Bahías de Huatulco–, de la cual se desprendió la primera entrega para la columna Punto de Encuentro, de la revista Revelación, que intitulé Elementos para pensar la cultura en Huatulco–; y, 2) un Programa municipal de lectura y escritura –que considera las competencias literaria y plurilingüe en contexto–. En sí, parto de la crítica como género cultural y espacio organizativo en torno a la actividad artística que se genera en esta comarca. De ahí que recientemente (15 y 16 de junio), participara en el Primer Encuentro de Poesía y Pintura en el Mar, organizado por las hermanas Dulce y Elizabeth Villanueva Frank, con el apoyo del gobierno municipal y personas de la cultura local, con sede en espacios conocidos (Casa Tilcoatle, Mercado Orgánico Huatulco) y de nueva apertura (Casa Tukuán), con el fin de dar a conocer producciones bibliográficas, poéticas y pictóricas para todo público. Los autores que tuve el gusto de presentar fueron Gustavo Alatorre, Inés Parra, Paola Iridee, Elizabeth Villanueva Frank, a los que se unió el muy joven Emiliano Gasca. La presencia de la pintura estuvo muy bien representada por las alumnas del pintor Abdías García Gabriel. Al encuentro se sumaron las voces de Itzel Cobain y Fernanda Bautista, así como el Colectivo Cacomixtle.

 

 

 

 

Fueron días de letras, pintura, música y mar, que parecieron continuar con lo que, finalmente, ocurrió el viernes 22 de junio por la noche, en el bar restaurante El Charro, ubicado en Plaza el Rosario, a unos metros de la bahía Chahué, en beneficio de la asociación de asistencia social para el adulto mayor, Casa Hogar “Mi Querido Viejo”. Ahí se presentó a modo de café concert, el espectáculo escénico Martita en viaje de arrabal, en un trip de teatro, tango y humor, a cargo de los artistas argentinos Bárbara Leguizamon y Lucas Bolo; dos conosureños que se conocieron en el también pluricultural San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Luquitas (como cariñosamente también le llamamos) ha abonado a la bohemia de la capital oaxaqueña y en la costa, con ritmos latinoamericanos, a lado de otros músicos como el guitarrista y amigo, Ignacio Lionel.

Finalmente, como cuando se sale de nadar en el mar y queda la sensación de vital alegría, la conclusión de este texto invita a pensar en la idea emocionante y necesaria de la creación de una Agenda cultural de actividades que circule mensualmente  por diferentes medios de comunicación, informando y promoviendo un Programa Municipal de Cultura, que también integre eventos basados en las colaboraciones entre iniciativa privada, establecimientos comerciales, practicantes de arte, artistas y apoyo gubernamental, que se traduciría en un impulso a la economía interna y en el aprovechamiento de la casa de cultura, espacios culturales, plazas públicas, parques, playas, mercados, restaurantes, hoteles, galerías, etc., para asegurar el acceso a los Derechos Culturales para la población de Huatulco y sus visitantes.

 

 

 

Profesora Yulma

Ha sido profesora-investigadora en áreas como lenguaje, escritura académica, literatura y periodismo; también, directora de teatro, crítica, productora de radio y colaboradora en medios impresos.