Caldo de piedra, la receta ancestral que rendía homenaje a las mujeres

El caldo de piedra sólo podía ser cocinado por hombres; trozos de pescado fresco y vegetales se hacían hervir con piedras incandescentes, a la orilla de los ríos. La tradición logra seguir en pie por unos cuantos habitantes reacios a que muera, y quienes llevan a Usila especies de otros lados para, de alguna forma, reproducir el ritual ante los ojos de quienes viajan cerca de siete horas desde la Ciudad de Oaxaca para presenciarlo.

Hasta hace algunos años, en un pueblo remoto del estado de Oaxaca —al sur de México— llamado San Felipe Usila, se preparaba una receta ancestral única en el mundo: el caldo de piedra. Era un homenaje a las mujeres que sólo podía ser cocinado por hombres, y para el que trozos de pescado fresco y vegetales se hacían hervir con piedras incandescentes, a la orilla de los ríos.

Pero eso era hasta hace unos años, cuando dichos ríos no estaban contaminados y aún llevaban peces. Hoy las aguas de la zona, conocida como Chinantla, son como un desierto. La tradición logra seguir en pie por unos cuantos habitantes reacios a que muera, y quienes llevan a Usila especies de otros lados para, de alguna forma, reproducir el ritual ante los ojos de quienes viajan cerca de siete horas desde la Ciudad de Oaxaca para presenciarlo.

Hace poco me enteré que en la capital de esa entidad existía un restaurante donde habían rescatado la receta para adaptarla a su carta. Así fue como llegué a Casa Oaxaca, del chef Alejandro Ruiz.

Fuente www.sinembargo.mx