En punto de las ocho de la mañana, mujeres y hombres inscritos en el concurso de los hortelanos y floricultores habrán de cosechar los rábanos para la festividad peculiar, en las instalaciones del vivero “El Tequio”, a un costado del aeropuerto internacional de Oaxaca.

Gobierno del estado garantizó la entrega del tubérculo a los participantes en las categorías infantil y adultos, como ha ocurrido durante los últimos 29 años.

Detalló que el personal técnico  encargó de la siembra en tres etapas, iniciando con la preparación del terreno, la siembra del rábano, para culminar en diciembre con la cosecha.

Informó que la producción total consta de 15 toneladas de rábanos del tipo: bartender (grande), mediano y chico (champion); “los rábanos alcanzan una longitud de 77 centímetros, y un peso hasta de cinco kilos”, subrayó.

Se anotó que los niños y niñas, participantes en la categoría infantil, cosecharán los tubérculos el sábado 21 de diciembre, una vez que salgan de vacaciones escolares.

Durante la Noche de Rábanos se congregan en el zócalo todos los habitantes de la ciudad para admirar la creatividad de los participantes en este original concurso. Las obras artesanales son temporales, debido a que están elaborada con los tubérculos. La mayoría de las creaciones están inspiradas en motivos navideños, como el nacimiento y la llegada de los tres reyes magos, o bien en tradiciones oaxaqueñas, como la festividad de la Virgen de la Soledad y el Día de la Muertos, en los bailes y los trajes típicos y en la historia de la ciudad.

En 1897 se realizó por primera esta Noche de Rábanos en la Plaza de Marqués o Plaza de Armas, actualmente Jardín de la Constitución. Desde entonces es una costumbre que se celebra cada año.

(EXCELSIOR)