Autos de hidrógeno: ¿El futuro de la movilidad?

¿Autos de hidrógeno? ¿Transportarse sin contaminar? Actualmente —y debido al cambio climático— se aplican políticas públicas alrededor del mundo con el objetivo de dañar lo menos posible el ecosistema: acondicionar ciudades para el uso de bicicletas, carriles exclusivos para transporte público ecológico o para autos con más de dos pasajeros, incentivos fiscales a compañías que utilicen camiones sustentables.

Es un trabajo trascendental desde los gobiernos, aunque la ciencia aporta aún más a este objetivo. Desde 2012, los autos de hidrógeno salieron al mercado para contribuir en esta lucha; un modelo de vehículo que sólo emite vapor de agua. Sin embargo, su costo de producción, la falta de eficiencia del motor y de infraestructura para cargar el hidrógeno representaron una gran barrera para su éxito.

¿CÓMO FUNCIONAN LOS AUTOS DE HIDRÓGENO?

Estos vehículos utilizan gas de hidrógeno para alimentar un motor eléctrico. La reacción entre el hidrógeno y el oxígeno del motor produce únicamente agua y calor, lo que significa que no contaminan cuando se conducen. Mientras la electricidad generada se acumula en la batería para alimentar al motor, el agua restante —en forma de vapor— se expulsa.

En comparación con los autos eléctricos, los de hidrógeno no se recargan mediante un enchufe sino con tanques de hidrógeno a través de una manguera. Este proceso puede durar unos cinco minutos, tiempo mucho menor a los 20 minutos promedio de los eléctricos.

La autonomía de una carga completa es muy similar a la de vehículos de combustión (gasolina y diésel), pues va desde 400 hasta 600 km.

OTRA VISTA A LOS AUTOS DE HIDRÓGENO

A pesar de lo bien que suena sólo emitir vapor de agua, la producción del hidrógeno en sí puede contaminar, pues proviene de una de las fuentes más sucias hasta ahora conocidas: la extracción de gas natural.

Asimismo, la vida útil del motor para estos automóviles es de alrededor de 12 años, por lo que el daño que causaría su desecho podría ser igual al de los autos eléctricos si no se encuentra una manera sustentable de reciclarlos.

Al tomar en cuenta todo el proceso de producción de un auto con motor de hidrógeno, es verdad que se encuentran varias desventajas, pero —aún así— los automóviles y camiones de hidrógeno actuales pueden reducir las emisiones en más del 30 % en comparación con sus contrapartes de gasolina.

Fuente: www.muyinteresante.com.mx