Este lunes la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), a través de la Dirección del Parque Nacional Cañón del Sumidero dio a conocer el nacimiento de una cría hembra de mono araña (Ateles geoffroyi vellerosus) en esta ANP.

La dependencia precisó que esta cría desciende de la pareja superviviente del grupo de 12 individuos de la especie que fueron reintroducidos el 28 de noviembre de 2016 en la pared oeste del Cañón del Sumidero.

Este grupo de monos araña al que se hace alusión fue liberado en una extensión de selva mediana de aproximadamente 100 hectáreas, a 17 kilómetros de Tuxtla Gutiérrez.

“Se les colocó un collar satelital de acero inoxidable con piezas de plástico, de colores y formas diferentes para monitorearlos y conocer su ubicación y hábitos de conducta, entre otros aspectos”, precisó la Conanp.

Destacó además que la reintroducción buscaba generar la recuperación que permitiera el mantenimiento del bosque, así como la restauración ecológica de ecosistemas que fueron alterados y que se encuentran protegidos en el ANP (Área Natural Protegida).

El grupo de reintroducción estuvo conformado por siete machos y cinco hembras, rehabilitados en el Zoológico Regional “Miguel Álvarez del Toro”.

Cabe destacar que en la zona oeste del Parque hace más de 30 años el mono araña se encontraba extinto localmente y el único registro sobre su existencia son las pinturas rupestres y comentarios personales.

El seguimiento post-liberación consistió en recorridos mensuales del equipo técnico operativo de la Conanop y del ZooMAT para el monitoreo del grupo, con la recopilación de información sobre comportamiento, alimentación y movilidad en el sitio.

Durante los primeros meses se observaron tres grupos haciendo uso del hábitat, por lo que el avistamiento de la nueva familia que se encuentra en el sitio de la reintroducción es un aliciente para continuar el monitoreo biológico y las acciones de conservación de la especie y sus sitios de distribución.

En este panorama, la Conanp recomendó a los prestadores de servicios turísticos mantener una distancia considerable de 20 metros con respecto al sitio de avistamiento en respeto a la nueva vida, su actividad cotidiana en el sitio y dado que el macho alfa presenta conductas de protección, entendibles ante el cuidado de su descendiente y que pudieran generar situaciones de agresión ante la amenaza de las acciones antropogénicas.

(El Universal)